Here’s a thought…

I’ve been sharing my opinions since I could talk, but I’ve only been publishing them since 2018.

 

Prólogo - Desde el infierno

Soy vecino de diablos. En serio. Me acabo de mudar a Tasmania. Una tierra de leyenda que queda más lejos de lo que los mapas indican. Según ellos, Nueva Zelanda está todavía más alejada, pero quien se decida a visitarme a mí en lugar de a Frodo comprobará que tiene que hacer una escala extra. Qué sabrán los cartógrafos de distancias si todavía pretenden medirlas con unidades de longitud. Como decía Krahe “Es mísero, sórdido y aún diría tétrico someterlo todo al sistema métrico.”

Por eso me hizo especial ilusión que Manuel de Luque me contactara a principios de septiembre para escribir un artículo sobre el regreso de Bogusky. Su email encogió el mundo y, desde este espacio, lo pretendo mantener así. Voy a aprovechar mis 23 años de inexperiencia en los mutantes mundos de la publicidad, la innovación y el entretenimiento para escribir sobre comunicación, diseño, y cultura esponsorizados. Mis reflexiones serán del todo prescindibles, pero en estos días de furor y fascinación, casi todas lo son. O sea que en lugar de justificarme, prefiero apelar a mis famosos vecinos y simplemente decir ¡qué diablos!


Las mujeres de mi vida (1): ESTHER PINO

Anuncios, 18 de noviembre de 2018

Mi padre colecciona sobres de azúcar. Puede que de ahí me venga la atracción por las colecciones inacabables como la que aquí inicio. El contenido de esta serie puede que sea igual de dulce, pero su fondo—con todo mi respeto, papá—pretende ser mucho más sustancial. A lo largo de mi carrera he tenido la fortuna de trabajar junto a gente brillante a quienes he envidiado y tratado de emular a partes iguales. Esta devoción profesa ni entiende ni ha entendido de cromosomas. ¿Por qué pues decido distinguir aquí a mis colegas femeninas?

Nuestra industria—como muchas otras—se está curando del mal del ‘boy club’, pero el proceso de sanación todavía se encuentra en su fase inicial. Si nos llenamos la boca diciendo lo dura que puede resultar nuestra labor, no podemos desdeñar la dificultad añadida a la que se han enfrentado muchas por el mero hecho de ser mujeres. Por eso, hacer público mi respeto por mis compañeras me parece de recibo. Su condición no se puede reducir a un mero hecho circunstancial. Su género no es algo genérico. Empezar esta particular colección con Esther tampoco es casual, aunque el inicio de nuestra amistad sí lo fuera.

“Después de Pino viene Pou” fue el único criterio que nos juntó en el 92 en el mismo grupo de trabajo de la facultad. Quizá no fuera tan arbitrario—ahora que lo pienso—que a dos futuros redactores les pusiera en contacto el alfabeto. Debería haber sido una clara señal, tanto para los que somos supersticiosos como para los que valoran el orden de las cosas. (…)


¡Nuevo!

Anuncios, 3 de diciembre de 2018

El anzuelo más viejo de la publicidad muy probablemente sea la palabra nuevo. Su atractivo radica en la adicción al cambio que tiene la cultura popular. Mientras los gustos, hábitos, e incluso las expresiones de la gente mutan de forma implacable y sin previo aviso, los hay quienes abogan por mirar hacia atrás, a un supuesto pasado mejor. Que algunos comentaristas, desde su poltrona, nieguen sistemáticamente el valor de lo nuevo no es sorprendente. Que pertenezcan a nuestra industria debería serlo.

Por boca de Anton Ego, el ficticio crítico culinario de la película Ratatouille, el director, productor y guionista Brad Bird decía que el trabajo de un crítico es fácil, tiende a lo negativo para afirmarse, e implica poco riesgo, excepto cuando se aventura en el descubrimiento y la defensa de la novedad. “Lo nuevo”-dice-“necesita amigos.” (…)


Las mujeres de mi vida (2): EMMA PUEYO

Anuncios, 14 de enero de 2019

El mejor monólogo de Norm Macdonald es su falsa autobiografía. Simples pasajes de transición como el siguiente—que me he atrevido a traducir, con la ayuda inestimable de algoritmos amigos— demuestran cuánta profundidad cabe en la comedia cuando va más allá del chascarrillo: “Un cuadro colgaba en la pared de nuestro salón. En ella, una mujer recogía una camisa de un tendedero. Con sus dientes sostenía pinzas para la ropa y hacía viento y un niño tiraba de su vestido. La mujer parecía tener prisa y toda la escena me sugirió que, justo fuera del marco, se acumulaban nubes oscuras y compactas. Pero lo que veía no es lo que miraba. Era una pintura. Así que en ese momento decidí ver la imagen por lo que era en realidad. Me quedé observándola durante un buen rato, esforzándome en solo ver la pintura. Pero no sirvió de nada. Lo único que mis ojos me permitirían ver era la mentira. De hecho, cuanto más miré la pintura, más detalles falsos empecé a imaginar. El niño lloraba, como si tuviera miedo, y la mujer era más débil de lo que había creído. Finalmente me rendí. Comprendí entonces que se necesita una imaginación poderosa para ver una cosa por lo que realmente es.”

Norm hace una reflexión sobre la imaginación y, quizá por accidente, refleja la frágil salud de la certeza. Hoy poco escapa a la suspicacia y a casi todo se le presume, como mínimo, una manipulación, una cirugía, un filtro Valencia. La publicidad no es inmune a esta tendencia. Para comprobarlo, basta con revisar el palmarés de ciertos festivales o con dar un paseo por LinkedIn—terrenos propicios a las realidades aumentadas. En estos tiempos de posverdad, cuando incluso la ciencia parece ser cuestión de fe, se agradece tener verdades indiscutibles, como el talento de Emma Pueyo. (…)


Egyptian Theatrer in Rock City

Egyptian Theatrer in Rock City

Gentrificación

Anuncios, 11 de febrero de 2019

Hace un par de años fui a Sundance por primera vez. Here Be Dragons y Within presentábamos “Tree” y “Life Of Us” en el apartado New Frontier, en el que fue uno de los momentos más ilusionantes para la realidad virtual. Nuestras experiencias inmersivas encajaban como un guante en un festival abierto a propuestas arriesgadas, tan alejado de las fórmulas taquilleras como la nieve de Utah lo está del sol de Hollywood.

En este entorno de cine independiente—primer escaparate de realizadores como Paul Thomas Anderson, los hermanos Coen, Christopher Nolan, Quentin Tarantino, Ava DuVernay, Damien Chazelle...—una multinacional se atrevió a dar una sesión de storytelling. A base de talonario, su departamento de comunicación se quiso codear con el rompedor mundillo indie y equipararlo a su incipiente proyecto de estudio interno, que estaba llamado a reemplazar a su roster de agencias. En lugar de intentar inspirarse y aprender, fueron a dar clases. Yo atendí, claro. Soy demasiado débil para tentaciones de ese nivel. (…)


Las mujeres de mi vida (3): DEMELZA RAFFERTY

Anuncios, 11 de marzo de 2019

A los 9 años, Demelza ya tenía muy claras dos cosas: que no creía en Dios, y así se lo dijo a su profesora de religión, y que se iba a ganar la vida como diseñadora gráfica, y así se lo dijo a sus padres. Seguramente lo dijera con la tímida confianza con la que lo dice todo, sin pisar a fondo ni—todavía menos—tocar el freno. Su historia es una historia de determinación, de trazar el camino propio para recorrerlo con paso constante y firme, especialmente ante la adversidad. Una historia que podría contarse como una fábula, pero yo no soy Esopo, por lo que me limitaré a los hechos y dejaré al lector la tarea de asignar a cada uno de los personajes el animal parlante que le parezca oportuno. La moraleja se escribirá sola.

Una Demelza recién licenciada se decide a hacer las américas. Antes de salir de Australia, contacta con unos cuantos estudios. Exactamente, 400—tantos como los golpes de Truffaut, para quienes crean en los presagios. De las 3 ofertas de trabajo que recibe, se decide por una agencia digital de Massachusetts. Su principal cliente es Arnold y para ellos trabaja en proyectos tan estimulantes como truth. Por desgracia, el estallido de la burbuja de Internet no tiene piedad y un jueves de 2001 el estudio quiebra. Si no encuentra trabajo antes de un mes tendrá que abandonar los Estados Unidos. El martes siguiente, un segundo estallido elimina cualquier esperanza de quedarse. Es el 11 de septiembre. (…)


20 años y un día

Anuncios, 20 de abril de 2019

Empiezo esta columna desde mi habitación del Londres, el día después de la ceremonia de clausura del cdec 2019, todavía borracho de entusiasmo e ilusionado por el brillante momento que está viviendo la creatividad española. La gran mayoría de las piezas premiadas son de una calidad exquisita tanto a nivel de concepto como de ejecución. Si digo “la gran mayoría” es simplemente por curarme en salud, porque sinceramente no recuerdo ninguna que no lo fuera. Viniendo literalmente del otro lado del mundo, me he sentido muy orgulloso de festejar junto a amigos—algunos de los de siempre y muchos nuevos—que la creatividad de este país no entiende de crisis. O que, como mínimo, no se detiene por ella.

Si el trabajo es lo más importante, no lo es menos la gente que lo hace posible. A menudo, tenemos mala reputación de ser un gremio dado a la envidia y a la zancadilla, pero la celebración colectiva de la trayectoria de Toni Segarra muestra exactamente lo contrario. Lo comentaba justamente con él, antes de despedirnos. Nos llena de orgullo lo que Toni ha conseguido, como si lo hubiéramos conseguido cada uno y cada una de quienes hacemos de la publicidad más que una profesión. Fue un homenaje sincero y cargado de emoción. (…)

 

Grandeza

Anuncios, 13 de mayo de 2019

Que hay personas de escasa estatura que son muy grandes es una verdad irrefutable. A poco que pensemos, nos vendrá a la mente un ejemplo perfecto que justifique la afirmación. No hablo sólo de publicitarios. En fútbol, por ejemplo, hay un caso que todos tenemos presente. Pero este artículo no va de fútbol. Al contrario. Va de baloncesto. El que fuera un deporte casi reservado a gigantes desde que su creador estableciera la altura de las canastas en 1891, es ahora un deporte mucho más inclusivo. Parte de la culpa la tiene la introducción en 1979 de la línea de tres puntos en la NBA—una modificación del juego cuya importancia ha crecido de forma exponencial en los últimos tiempos. Un artículo reciente de ESPN titulado "The NBA is obsessed with 3s, so let's finally fix the thing" habla de la obsesión por los triples en la "era de la analítica" y de cómo, movidos por su valor decisivo sobre cualquier otro lance del juego, en la temporada regular 2018-2019 se han tirado más triples que en la entera década de los 80. Por poner otro ejemplo ilustrativo de esta tendencia empujada por la estadística, cuando Curry anotó 402 triples en la temporada 2015-16, nadie había llegado siquiera a los 300. Si un aficionado viajara en el tiempo desde mediados de los 60 y aterrizara hoy en el Oracle Arena durante los Play Off de la NBA—en una butaca vacía, ya puestos a imaginar—se sorprendería del peso específico del base de los Warriors. (…)


Oro

Anuncios, 10 de junio de 2019

En la introducción a Una semana en el aeropuerto, el autor y filósofo Alain de Botton escribe que "arte y comercio son a menudo malos compañeros de cama, que se miran el uno al otro con una mezcla de recelo y desprecio." Esa tensión es muy evidente en la industria publicitaria, máxime si la palabra creativo o creativa aparecen en nuestro cargo. Arte y comercio son las dos aguas entre las que navegamos constantemente y la primera posee un aura de pureza que, para muchos, la segunda adultera. Incapaces de encontrar el equilibrio necesario, hay profesionales que reniegan de la profesión en sí, que dicen aborrecer la publicidad, y a quienes, por supuesto, no les importan los premios lo más mínimo. Definirse a la contra no es nada nuevo. Tampoco es nueva la hipocresía.

Hasta cierto punto, la negación como mecanismo de defensa es comprensible. Crear requiere un alto grado de sensibilidad para establecer nuevas conexiones, contar historias que conecten profundamente con nuestro público, o encontrar soluciones inesperadas a problemas de índole muy diversa. Crear también requiere lo opuesto. Hace falta un ego de acero para poder sobrellevar las frecuentes contribuciones no solicitadas, valoraciones negativas y decisiones arbitrarias que una y otra vez dinamitan nuestro trabajo y, de forma colateral, hieren nuestra autoestima. Parafraseando el discurso de aceptación de los Oscars de Jordan Peele, "lo fácil es no crear." A pesar de todo, tiene que haber otra respuesta que la apostasía. (…)


Ana Simón

Ana Simón

Las mujeres de mi vida (4): ANA SIMÓN

Anuncios, 8 de julio de 2019

Alex Bogusky ha bautizado la filosofía de su renovada agencia como 'gut-plus', una práctica que pretende reforzar la intuición creativa con data. Tal como lo veo, se ha limitado a darle nombre a algo que ya hacía de forma natural. Uno de sus ejemplos más pintorescos tenía lugar en cada entrevista. Para evaluar la química con los candidatos, Bogusky se centraba en su lado más intuitivo y personal, pidiéndoles incluso que pusieran en práctica sus hobbies delante de él—así fue como mi amiga Kate McQuail le rompió el ordenador, cuando tuvo que bailar claqué encima de su mesa. Tras esta evaluación 'emocional' venía la parte 'científica'. Bogusky seleccionaba siempre el mismo libro de su biblioteca: "El poder de los cumpleaños". Sí, dije que se ayudaba de los datos, nunca que la fuente de los mismos fuera ortodoxa. Aunque sea simplemente para saciar mi curiosidad, me he comprado el libro de Saffi Crawford y Geraldine Sullivan, y voy a poner a prueba su fiabilidad, buscando la fecha en la que nació una de las personas que más ha influido en mi carrera: Ana Simón.

Esto escriben Crawford y Sullivan acerca del 25 de agosto: "Las influencias especiales de tu cumpleaños indican que posees una mente rápida y creativa que busca constantemente ideas nuevas y emocionantes para mantenerte estimulada intelectualmente. De voluntad fuerte y pragmática, pero imaginativa y sensible, tienes el potencial de hacer realidad tus ideales. Con la influencia de tu gobernante decanato, Virgo, es probable que tengas un buen conocimiento general, que pienses progresivamente y que ames la minuciosidad y el detalle. Discriminadora y metódica, te gusta refinar y mejorar los sistemas existentes. El efecto de Mercurio es evidente en la forma de comunicar tus ideas: de manera precisa y decisiva. El amor por las palabras y el lenguaje puede otorgarte un talento para escribir o ayudarte a convertirte en una especialista en tu campo. Sin embargo, es posible que necesites evitar ser demasiado crítica o preocuparte por problemas pequeños o sin importancia. Aunque posees una energía nerviosa, cuando tienes una fuerte creencia con respecto a un proyecto, haces todo lo posible hasta que esté completo. Este mismo entusiasmo natural a menudo te estimula a convertirte en maestra, transmitiendo tus conocimientos y experiencia." Quizá la astrología carezca de rigor, pero, sinceramente, yo no la habría descrito mejor. (…)